jueves, 4 de mayo de 2017

¿Reduce la enfermería de prácticas avanzadas (EPA) los tiempos medios de asistencia en urgencias?

La Enfermera de Práctica Avanzada (EPA), la define en 2008 el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), como "una enfermera especialista que ha adquirido la base de conocimientos de experto, las capacidades de adopción de decisiones complejas y las competencias clínicas necesarias para el ejercicio profesional ampliado, cuyas características vienen dadas por el contexto o el país en el que la enfermera está acreditada para ejercer". Para su ejercicio se recomienda un título de máster.
La labor de una EPA integra investigación, educación, práctica y gestión, un alto grado de autonomía profesional y práctica independiente.

Los primeros inicios de la EPA tuvieron lugar en Estados Unidos a mediados del siglo XX (años 40) y de aquí se ha ido trasladando paulatinamente a distintos países.
En nuestro país su implantación ha ido en auge llegándose a día de hoy a estar implantada en gran cantidad de hospitales españoles.
Respecto a la EPA en clasificación avanzada en urgencias, la enfermera adquiere competencias para tomar decisiones desde la sala de triaje y activar circuitos específicos establecidos. En el caso de la EPA en Trauma Menor (EPATM), está demostrado en Hospitales de Alta resolución que es un circuito eficaz y eficiente a la hora de atender a pacientes con problemas traumatológicos menores en pies, manos, tobillos y muñecas.

Hemos concluido un estudio retrospectivo en el Hospital de Alta resolución Sierra Norte con 4093 pacientes con diagnóstico compatible con trauma menor al alta entre los años 2011 y 2013. Para ello hemos creado 2 grupos de pacientes:

  • ·         GRUPO I: Pacientes incluidos en EPATM.
  • ·         GRUPO II: Pacientes que no entran en EPATM. (circuito médico convencional).

Y hemos comparado entre ambos grupos:

  • ·         Tiempos medios de clasificación (triaje).
  • ·         Tiempos medios de asistencia total en urgencias.

Los resultados indican que el tiempo medio de asistencia/paciente GRUPO II es superior en más de 13 minutos respecto al GRUPO I. y además el  tiempo medio de triaje GRUPOI ha disminuido en casi 1 minuto respecto al GRUPO II.









Tras analizar los resultados obtenidos hemos concluido que tanto el tiempo medio de clasificación como el tiempo medio de estancia total en urgencias es significativamente inferior en al grupo I y por lo tanto se demuestra que la EPA reduce no solo los tiempos de estancia total en urgencias sino que estos enfermeros especializados debido a su formación, también reducen los tiempos de clasificación.

Teniendo en cuenta la evidencia, pienso que tener un equipo de EPA  además de reducir los tiempos medios de estancia total en urgencias ayuda a una mejor atención de los pacientes, potencia el trabajo en equipo y mejora la accesibilidad de los pacientes alos servicios de urgencias.

 Francisco J. Hidalgo LLonis.
 

miércoles, 3 de mayo de 2017

IDEA INNOVADORA: QUEDATE CONMIGO









IDEA INNOVADORA: QUEDATE CONMIGO


Cuando llegué a Atención Primaria hace cuatro años, después de diez años desarrollando mi actividad asistencial en una Unidad Móvil como enfermera de un Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias, no tuve más remedio que llamarla.

El caso, es que mi regreso a primaria fue como Coordinadora de Cuidados de una unidad rural ; no fue algo premeditado, fue eso que se da por llamar “ una cadena de acontecimientos y sucesos” que te hace dar un parón , frenar  y virar a otra dirección. 

Consciente de mi falta de conocimientos en el manejo de algunas aplicaciones  de módulos específicos de Diraya que habían sido modificados en una década, de programas, de plataformas, de evaluaciones de desempeño, de ponderaciones de objetivos individuales, de tiempos, de formas, de modos, de carga, de estímulos, de motivaciones, “de que si y de que no” estaba en mi terreno de juego y conocedora de todo lo que de golpe caía sobre mi responsabilidad…., lo dicho más arriba, no tuve más remedio que llamarla.

Fue como siempre, un derroche de generosidad en tiempo, conocimientos y alegría, pródiga en detalles, despilfarrando sin contención, sin guardarse nada para ella, transmitiendo todo lo  que su practica asistencial le había enseñado en sus años de trabajo como enfermera de familia y como coordinadora de cuidados. Todo esto sin alharacas, sin soberbia. 

Han pasado cuatro años, y hace un par de semanas coincidimos en una guardia. Hacía tiempo que no hablamos, sabia de ella, como ella de mí, por amigos comunes… todo bien. 

Y allí me lo dijo, se jubilaba, en septiembre se despedía. No quería, se siente con ganas y fuerza, sabe que todavía puede dar mucho a esta organización, pero… no podía quedarse más, ya sabéis que enfermería no puede prorrogar… Para mi fue una sensación comparable a un seísmo de nivel 6,9 en la escala de Richter, no sólo por su marcha sino porque sentí que a mi me podía pasar igual, cuando me llegará ese momento, y me entristecí.

Pasaron días, y pensaba en su marcha, pensaba en la de otros y otras antes, igual de brillantes, igual de generosos y generosas, igual de grandes y me acordé… recordé la IDEA, recordé el premio, recordé el día, recordé que esta organización reconoció como IDEA innovadora el no malgastar, el no dilapidar lo que atesoran los profesionales y sonreí, sonreí para dentro y tambien por fuera.


Fue en Jaén, el 19 de Junio de 2008. Salud Innova celebraba unas Jornadas y se hacía entrega de los premios galardonados en la II Edición del  Concurso de  Ideas Innovadoras, de ámbito autonómico y promocionadas por la Consejería de Salud.

Estaba allí, con algunos y algunas enfermeras, médicos, médicas y Dirección de Cuidados de mi distrito  porque el Primer Premio en categoría de “Innovación Organizativa” se lo habían concedido a una compañera nuestra, Marisol de Cristino Espinar.
















 https://www.flickr.com/photos/iavante/5260676739/


CONTINUARÁ

lunes, 1 de mayo de 2017

¿CÓMO REDUCIR LA CARGA DEL SSPA?

















De todos es conocido que las Enfermedades Crónicas son una de las principales amenazas para la sostenibilidad del Sistema Sanitario.Enfermedades crónicas 

La expectativa de vida ha aumentado, ya hablamos de envejecimiento del envejecimiento, el porcentaje de personas de 65  ó más años ha ido aumentando en los últimos años y seguirá aumentando .

Incrementar la esperanza de vida con buena salud (EVBS) significa que la población no solamente viva más tiempo sino que lo viva libre de enfermedad, sin discapacidad y con mejor percepción de su salud.IV Plan Andaluz de Salud (pdf) 

Cuanto mayor sea  el número de años ganados  con buena salud, menos será la necesidad de recursos sanitarios  y sociales ligados  a los cuidados  que necesitarían.

Para ello deberíamos actuar en la medida que nos sea posible para contribuir a que esos  años que se viven de más  sean libres de enfermedad o por lo menos durante el  mayor tiempo posible.
Se tratan de enfermedades vasculares degenerativas, HTA, Diabetes Mellitus,  cáncer, enfermedad de Alzheimer , osteoarticulares….


·      Actividades de Promoción de la Salud: promocionar entornos de vida saludable.

·      Prevención Primaria: control de factores de riesgo y diagnóstico precoz de las enfermedades transmisibles y no transmisibles.

·      Prevención Secundaria: diagnóstico precoz y el tratamiento de la enfermedad para reducir la discapacidad y la mortalidad.

·      Prevención terciaria: la rehabilitación funcional y la recuperación de la trayectoria vital para reducir el grado de discapacidad y dependencia



Debemos no relajarnos en la realización de todas estas actividades y tener muy presente siempre la repercusión que tendrá el no realizar o no dedicarle el tiempo suficiente a ellas.


Intento adecuar agendas , crear consultas para intensificar y tratar al paciente crónico para contribuir en la medida que me corresponde como responsable de mi unidad a un futuro libre de discapacidad y enfermedades crónicas.


   

                                                                                             MLV



sábado, 29 de abril de 2017

Impacto tras formación Individualizada a Cuidadoras de Pacientes Dependientes. Satisfacción Manifestada.

En el post anterior donde hablamos de Cronicidad y dependencia. Formar a quienes cuidan, vimos un programa de formación individualizada a cuidadoras de pacientes dependientes para aquellos pacientes que viven en poblaciones pequeñas con gran dispersión geográfica y un transporte público deficitario, lo cual, les impedía asistir a los talleres de formación grupales de que dispone el sistema sanitario público andaluz (SSPA). Al finalizar ese post concluimos que una vez que se impartían los talleres en formato individual (en vez de grupal), deberíamos conocer cuál es la satisfacción de ellas con esta modalidad de formación individualizada y si realmente está siendo útil. Para ello, al alta de los pacientes y previo a la salida del mismo del hospital, se le entrega a las cuidadoras, una encuesta de satisfacción (valoración de 1 a 5 siendo 5 muy satisfechas y 1 nada satisfechas)  donde se valoran:
  •          La ampliación de conocimientos respecto a antes de recibir taller individualizado. 




·     

  •          La utilidad de los nuevos conocimientos adquiridos tras recibir taller individualizado.

  • ·         La accesibilidad a los profesionales de la Unidad de Hospitalización Polivalente.

  • ·         La satisfacción general con el programa de talleres formativos individualizados.




Tras los resultados obtenidos en las encuestas de satisfacción, podemos concluir que los talleres individualizados son una muy buena alternativa de formación a cuidadoras de pacientes dependientes en poblaciones rurales pequeñas y dispersas con déficit de transporte público ya que:

  •         Las cuidadoras de pacientes dependientes mostraron una alta satisfacción con la modalidad de intervención individualizada de educación sanitaria, tal y como puede verse en las encuestas de satisfacción  entregadas por las mismas.
  •          La intervención individualizada garantiza ampliación de conocimientos en las cuidadoras y mejora el afrontamiento de las mismas respecto a los cuidados diarios al paciente dependiente.
  •         Además como conocemos, gracias a la primera entrevista realizada a las cuidadoras, las necesidades formativas de las mismas, podemos  aportar esta información al ámbito de Atención Primaria para que conozcan las áreas de mayor déficit de conocimiento de nuestros pacientes y puedan continuar con la educación sanitaria en el domicilio del paciente.

Francisco J. Hidalgo LLonis.

miércoles, 26 de abril de 2017

De la Gestión de Recursos a la gestión de Cuidados

La Gestión Clínica se ha consolidado en Andalucía como el modelo de gestión sanitaria, siendo las Unidades de Gestión Clínica el elemento nuclear de la organización asistencial. Este modelo organizativo por unidades de Gestión Clínica a pesar de estar consolidado en nuestra comunidad aún requiere reflexión y planificación sobre la implementación de un  modelo basado en la gobernanza donde los lideres formales de la unidad (Director/a de la unidad y gestor/a de cuidados) son quienes deben desarrollar de forma conjunta la respuesta a las necesidades de la ciudadanía a la que atienden, generando  un clima laboral saludable, gestionando a profesionales y recursos materiales, fomentando el avance competencial y la generación e implementación del conocimiento entre los miembros de la unidad.
Sin embargo, nuestros centros hospitalarios aun suelen mantener estructuras que caminan en paralelo, con una visión de los cuidados como soporte a la actividad médica más que como parte fundamental de la atención clínica. Este modelo basado en una jerarquía lineo funcional, con varios niveles de decisión muy diferenciados, dificulta la potencialidad del trabajo en equipo, la puesta en marcha de estrategias de avance e innovación y produce fragmentación de muchos de los procesos necesarios en la Atención Hospitalaria.
La crisis económica y las medidas de ajuste que se han tenido que poner en marcha como consecuencia de las directrices del gobierno central para disminuir costes y mantener resultados han generado un clima de desmotivación y desconfianza institucional muy poco saludable para los profesionales del sistema sanitario, y en este contexto los cargos intermedios de la organización se han visto abocados a centrarse en la gestión de recursos y no en la gestión de los cuidados.
No hay duda que la Atención Hospitalaria debe contar con gestores de cuidados con liderazgo y responsabilidad en la toma de decisiones clínicas y de gestión, ya que se obtienen mejores tasas de contratación y permanencia de enfermeras y tasas más bajas de mortalidad de pacientes (hospitales magnéticos).
En 2006 las compañeras de la RNAO publicaron una guía sobre el desarrollo y el liderazgo en enfermería donde ya adelantaba las 5 practicas basadas en la evidencia que se deberían poner en marcha por los gestores de cuidados:
-        Fomentar las relaciones de confianza.
-        Creación de un ambiente de trabajo empoderando a todos los profesionales del equipo.
-        Desarrollar la generación e implementación del conocimiento en cuidados.
-        Fomentar el trabajo basado en los procesos y orientados a resultados donde el cuidado tenga el protagonismo necesario.
-        Contar con los recursos necesarios para asegurar unos cuidados de calidad.
Han pasado 11 años y aun a nuestras organizaciones les queda mucho que avanzar en este sentido, se han generado multitud de evidencias en este sentido, es más hace pocos días leímos un post muy interesante del compañero Serafín Fernández en la factoría cuidando donde refleja como nuestros cargos intermedios necesitan una redefinición de sus funciones y una apuesta decidida por parte del sistema para que ponga en valor a los gestores de cuidados y se promueva el cambio de modelo.
El cambio de la gestión de recursos a la gestión de los cuidados también pasa por la posibilidad de que los profesionales de los cuidados estén presentes en el ámbito de la gestión en todos los niveles de decisión, formando parte de los equipos en la macro y meso gestión, la presencia de enfermeras en las estructuras de macro gestión es actualmente testimonial en nuestro sistema sanitario, ninguna enfermera en el equipo directivo de la Consejería de salud o del Servicio Andaluz de salud,
Y si miramos que ocurre en los cursos de formación para directivos y cargos intermedios de nuestras unidades, impartidos por organismos con vinculación con el sistema sanitario donde un porcentaje de alumnos muy elevado son enfermeras y la representación docente de las enfermeras es mínima o no existe.

La  presencia de gestores de cuidados lideres con visión de servicio al ciudadano que hagan posible el hecho de que  la ciudadanía participe de forma real en el sistema, con una formación sólida que nos capacite para el desempeño de los puestos, que empoderen al equipo profesional al que representan, es extremadamente necesaria porque como reflexiona nuestra compañera y referente internacional Doris Grispum una sociedad con un  sistema sanitario que fomente enfermeras excelentes será una sociedad mas sana.